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Al mal tiempo, buena cara.

Lo único que oímos hoy en día es CRISIS. Ese horrible vocablo que conlleva un montón de desagradables noticias: un recorte por aquí, otro por allá, subida de impuestos, subida de la cuota del RETA y un etcétera sin fin.

Crisis

¡Así quedará nuestro negocio si hacemos caso a los medios de comunicación!

Pero, querido traductor, no desalientes. ¡Apaga la televisión! ¡Cierra ese periódico que solo trae malas noticias! ¡No dejes que los medios de comunicación intoxiquen tu vida laboral! Como dice el gran Xosé Castro: «Para triunfar lo más importante es la actitud.»

¿Tu buzón de entrada está vacío? ¿Llevas una semana parado? ¿Tu cliente principal ha decidido cambiar sus políticas de pago y no te convencen? ¿O directamente ha decidido cambiar de proveedor?  Quizás haya llegado el momento de buscar clientes nuevos o de innovar.

No tenía pensado ponerme a escribir sobre cómo buscar y/o mantener clientes en el mundo de la traducción. Por lo tanto, os dejo algunos consejos de otros compañeros de profesión.

En el blog de Blog de Daniel González encontraréis un sinfín de útiles consejos.

Pablo Muñoz, del famosísimo blog Algo más que traducir, explica cómo ganarse la confianza de nuestros clientes.

Nuestra compañera, Merche García Lledó, del blog Traducir&co, también tiene varias entradas muy interesantes y útiles: «Visibilidad ≠ Calidad: no todo es marketing», «Los inicios en la profesión de algunos traductores», «Medios de comunicación o cómo desmotivar a una generación entera» (de imprescindible lectura) y «Los 10 mandamientos del traductor emprendedor».

En el blog Construyendo traducciones encontraréis otra entrada interesante: Marketing para traductores: estrategias de diferenciación.

En la Linterna del traductor tenéis un Decálogo del traductor autónomo principiante.

Rafael López Sánchez, en su blog Jugando@Traducir, nos da las 7 claves del traductor negociador.

También podéis leer las entradas relacionadas con Traduemprende que se han publicado en diferentes blogs, después de ese gran evento.

Podría seguir poniendo un montón de entradas útiles, pero entonces esta entrada ocuparía demasiadas líneas. Os aconsejo que no desaniméis, que acudáis a otros compañeros y, sobre todo, que leáis cosas positivas y cambiéis de actitud.

¡Yo no voy a ser menos! En mi caso últimamente el trabajo escasea, así que he decidido emprender un proyecto nuevo de coworking junto con una compañera de carrera. Además de otro proyecto, que nada tiene que ver con la traducción, que poco a poco empieza a ver la luz.


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Hay la hortografia!

Últimamente, en la gran mayoría de los encargos que recibo, encuentro muchísimos errores y faltas de ortografía. Sobre todo en textos turísticos, comerciales y webs. ¿Es algo habitual? Por no mencionar la redacción, que a veces es bastante desastrosa.

Muchas veces pueden ser faltas poco significativas y que no dificultan la traducción, pero en otros casos sí puede llevar a la confusión.

¿Ein?

¿Cómo?

Algunas de esas faltas o errores a veces se deben a que el autor no ha repasado el texto ni lo ha releído después de escribirlo. Simplemente se ha fiado del corrector del procesador de textos y no ha reparado en cosas como: «practica», en lugar de «práctica»; «edifico», en lugar de «edificio» o «proyecto», en lugar de «proyectó». Y de la puntuación ya ni hablo, creo que muchos «creadores» de textos desconocen la existencia del punto y coma (;), de los dos puntos (:) o de la raya (—), hasta diría que incluso de la coma (,). Esas frases interminables de cuatro líneas con una única coma (,)…  ¡qué maravilla! También están las mayúsculas y minúsculas, parece ser que cada vez más copiamos el estilo de nuestros vecinos anglosajones (los meses  escritos en mayúsculas, los cargos políticos en mayúscula, los puestos de trabajo en mayúscula, las nacionalidades en mayúscula y un larguísimo etcétera).

Pero, ente todos estos errores y faltas, la que más me ha llamado la atención es la locución «en torno», que en repetidas ocasiones aparece escrita como «entorno». Parece ser que es un error bastante habitual. ¡Mira que son fáciles de distinguir! Tal y como dice Fundeu: la locución en torno, que significa ‘acerca (de)’, ‘alrededor (de)’, ‘en relación (con)’ o ‘aproximadamente’  se escribe en dos palabras, y no debe confundirse con el sustantivo entorno, que quiere decir ‘ambiente’, ‘lo que rodea’, y se escribe en una sola palabra.

Otro error bastante habitual es la acentuación de los adverbios como y donde. Sé que a veces resulta difícil determinar si lleva o no tilde, sobre todo cuando se trata de «como», pero creo que no cuesta nada pararse a pensar si la lleva o no.

¡Escribir bien no cuesta nada!

¡Escribir bien no cuesta nada!

Generalmente, suelo advertir a mis clientes habituales sobre los posibles errores que pueda tener el texto —sobre todo si se trata de textos dirigidos al público—, aunque no cobre por ello. ¿Vosotros qué hacéis? Sé que no nos pagan por corregir, sino por traducir, pero a veces te sangran tanto los ojos u obstaculiza tanto la traducción, que simplemente no puedes evitar decírselo al cliente. En general, la gente suele ser agradecida, pero no siempre reacciona bien. ¿Os ha pasado alguna vez?

En mi opinión una web, un folleto publicitario o turístico con faltas de ortografía o errores puede dar a entender que no eres una empresa seria e incluso hacer dudar al cliente sobre la calidad de tus productos.


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SOFTWARE LIBRE

Actualmente todo cuesta pasta, y en ocasiones más de la que esperamos. En nuestra «oficina» debemos rodearnos de todo tipo de cacharros y programitas. Ya no basta solo con un procesador de texto. Necesitas todo tipo de recursos a la hora de enfrentarte a archivos infernales de clientes que desconocen nuestra profesión.

Esta misma semana me ha llegado un correo con 5 imágenes adjuntas (¡ya no son ni pdfs!) con el siguiente mensaje:

«Buenos días:

Necesitamos el presupuesto y el plazo para traducir estos documentos.

Un saludo,

Pepito de los Palotes»

Tú miras los archivos, los archivos te miran a ti… Respiras hondo y empiezas a hacer tu presupuesto. Primero, conviertes los archivos a PDF con LibreOffice, luego los pasas por un OCR (rondan los 100 €) o los subes a alguna web tipo Zamzar (¡gratuitas! Aunque surge la problemática de la confidencialidad de datos), los conviertes a formato .odt (.doc/.docx en caso de querer pagar una licencia de unos 200 €), haces el recuento de palabras y mandas el presupuesto a tu cliente. En ciertos casos, incluso te planteas cobrar por el presupuesto.

¡Soy libre!

¡Soy libre!

Tu cliente echa un vistazo al presupuesto y como ha oído hablar de estos traductores holgazanes que tienen programas fantásticos que traducen por él (TAO) dice que le hagas una rebajita por las repeticiones y que si le haces la rebajita, el trabajo es tuyo seguro. Y, puesto que la economía no está para tirar cohetes, te decides a ver las estadísticas del posible proyecto. Abres el programa de traducción asistida por ordenador, en mi caso OmegaT (¡gratis y fantástico!), y sacas las estadísticas del proyecto. Si usas la famosa TAO que todas las empresas de traducción suelen exigir, seguramente te habrás gastado cerca de los 800 €. Todo esto sin mencionar lo que te habrá costado el sistema operativo y otros programitas que usas a diario.

Finalmente el proyecto tenía unas 7000 palabras, de las cuales 1005 eran repeticiones. Tu cliente se queda contento y tú te lanzas a traducir.

Con todo esto, quiero decir que no tenemos que ir a morir a las grandes multinacionales de software, podemos trabajar con el software libre y hacerles ver a las empresas que programas como LibreOffice (por poner un ejemplo) no son peores que los archiconocidos procesadores de textos. Que existe gran variedad de software libre que funciona igual de bien, o incluso mejor, que el software de pago.

El día 15 de diciembre asistí a un curso de OmegaT que organizó la Xarxa en Elche. Y aunque uso el OmegaT a diario, aprendí algunas cosillas nuevas y aporte mis conocimientos para ayudar a los compañeros. Quizás la interfaz de OmegaT no sea tan bonita como otras, pero las prestaciones son bastante similares, incluso, en su nueva versión, permite el trabajo en grupo. Sus desarrolladores escuchan a los usuarios y resuelven todas las dudas que puedan surgir.  ¡Os animo a probarlo!

Para más información sobre software libre para traductores, os recomiendo echar un vistazo al blog de Traducción y mundo libre.

 


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Entrevista a Jordi Balcells

Recientemente tuve el placer de entrevistar a Jordi Balcells para un trabajo. Pero como la entrevista me pareció bastante interesante y constructiva para los traductores que acaban de sumergirse en el mundo 2.0 he decidido publicarla en el blog.

Aunque ya le dieron bombo mis compañeros de la red, tanto en Twitter como en Facebook, creo que nunca está de más publicarla.

Entrevista a Jordi Balcells

Un poco sobre Jordi:

Jordi es traductor autónomo desde el 2011 de catalán e inglés al español, aunque también traduce del portugués al español y en ciertos casos del español o catalán al inglés. Aunque también ha trabajado en plantilla durante 4 años.

Es especialista en textos de markenting, TIC, patentes y electrónica, textos farmacéuticos y comerciales, etc. Además de traducir y revisar, hace mantenimiento de memorias de traducción, posedición de traducción automática y control de calidad.

En su blog, Méteteme, habla de tecnología, sobre todo aquella relacionada con la traducción.

Algunas de las preguntas que le planteé:

¿Tener un blog en la red te ha ayudado en tu carrera profesional? ¿cómo te organizas para trabajar y a la vez tener tiempo para mantener tu blog? ¿Te propones hacer x entradas al mes? ¿O lo decides sobre la marcha?
Tener un blog medio conocido te da visibilidad y te permite hacer contactos, ya sea con colegas, con posibles clientes o con colegas que pueden hacer de intermediarios y ser tus clientes. Obviamente un blog destinado a traductores como tú tendrá poca visibilidad entre clientes finales, por lo que hay que pensar en nuestro lector objetivo. Llevo menos de un año buscándome la vida como autónomo y hasta ahora he conseguido que una conocida se convierta en cliente ocasional por haber demostrado mis conocimientos técnicos y de flujos de trabajo.

No tengo ninguna organización o planificación en cuanto a las próximas entradas. Simplemente, si tengo una idea y veo que puede ser interesante desarrollarla, lo hago. Esta idea normalmente viene por una experiencia personal con un cliente o por alguna conversación en una red social o, rara vez, en la vida real. Eso sí, aprendí un truquillo vía Twitter: nunca publiques en fin de semana o en festivo, siempre entre semana y por la mañana, así tus contactos no se perderán la entrada y podrán difundirla, si la consideran interesante.

¿Crees que las redes sociales son otra posibilidad de encontrar clientes nuevos?
Depende de cómo las use cada uno. Personalmente, a LinkedIn no le he sacado ningún partido porque me abruma la cantidad de notificaciones que envía y acabo pasando de él. Sí, estoy en varios grupos profesionales, pero no consigo mantenerme al día. Algo parecido me pasa con portales tipo Proz o Translatorscafé: hay demasiado barullo.

Prefiero hacer mi propia red de contactos vía Twitter, es más manejable. Como no soy buen comercial y el marketing no es lo mío, prefiero promocionarme sin darme cuenta de que lo estoy haciendo: hablando de lo que hago y que me apasiona. Pero además de comunicar una imagen interesante hay que tener los datos de contacto bien visibles en tu perfil de Twitter y en el blog, con un enlace a tu web profesional (si la tienes) o, al menos, subir a una sección del blog tu CV, los servicios que ofreces y por qué eres el mejor.

¿Crees que gracias a las redes sociales, en particular, y a Internet en general la figura del traductor ya no es tan invisible?
Sin duda. En un primer momento, mi blog estaba como un simple diario profesional compartido al mundo, como una forma de obligarme a investigar. No era una conversación, sino un simple monólogo. Luego fui haciendo contactos visitando blogs similares y dejando comentarios. Hace casi un año decidí meterme en Twitter y profesionalizarme como autónomo y ahí llegó el cambio. Ahora comparto mis entradas (y las de otros, claro) y otros las difunden bien lejos vía Twitter. Es como un mensaje en una botella, nunca sabes si acabará llegando a un buen cliente (qué Forrest me ha salido esto).
Personalmente, como mi blog es tanto de tecnología como de traducción, puedo atraer a lectores que no sean traductores. Por ejemplo, a menudo hablo de los contenidos digitales, el nuevo paradigma de consumo y los ebooks y sé que muchos de los que leen esas entradas no tienen relación con la traducción. Lamentablemente, como lo único que hago es poner a caldo a la industria editorial, dudo mucho que me salga algún cliente por ahí. :D

En los últimos meses están apareciendo muchos blogs de universitarios o traductores recién graduados. Supongo que en parte se debe a los recientes seminarios y cursos profesionales que animan a ser activos tuiteros y blogueros para darse a conocer. Escribe de lo que conoces bien, no sueltes muchas perogrulladas, sé mínimamente constante y seguro que te haces un nombre si participas activamente en las redes sociales.

¡Espero que os haya gustado!


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Utilidades

Recientemente me llegó un encargo de localización. Consistía en traducir una página web al ruso. El cliente no se esforzó mucho en especificar nada, él quería traducir su web a varios idiomas y lo demás daba igual. ¡Qué se apañen estos traductores con las indicaciones que les doy y me hagan un presupuesto! El proyecto no salió adelante, ya que después de ese correo no se supo nada más del cliente.

Todo esto viene a que me encontré con el siguiente problema: ¿cómo hago yo un recuento de palabras de una web de productos, llena de enlaces y URLs, para poder hacer un presupuesto? Sobre todo cuando el cliente no colabora, ya sea por desconocimiento de la profesión, o porque simplemente no tiene tiempo, ganas o lo que sea.

Uno, dos, tres...

Normalmente en los proyectos de localización en los que he participado me han enviado los textos en formato .xls o .doc. Un texto plano, fácil de manejar tanto para mí como para el cliente a la hora de insertar la traducción en la web. Pero esta vez no era el caso, así que acudí a los compañeros para ver cómo se extraían los textos de la web para hacer un recuento de palabras.  He aquí las posibles soluciones:

HTTrack Website Copier

Es una aplicación informática de Software libre, multiplataforma que te permite navegar por páginas web completas sin necesidad de estar conectado. Es decir descarga una web completa o parte de ella al disco duro de un PC o al dispositivo de almacenamiento que quieras, y te permite navegar por ella sin estar conectado.

Aquí tenéis un tutorial de cómo funciona el programa. Después de varios intentos conseguí que el método funcionase, pero no conseguí hacer el recuento.

CatsCradle 3.9

CatsCradle es una herramienta que te permite traducir documentos en HTML sin preocuparte por los comandos y la sintaxis de dicho lenguaje de programación. Es un editor de páginas web rápido y fácil de usar

El programa extrae automáticamente el texto (texto de la página, título de la web, palabras clave, etc) y lo muestra en un editor incorporado donde puedes editarlo y traducirlo fácilmente, sin tocar para nada el código fuente de la web.

Este programa funciona grabando todo el texto que requiera traducción desde una página web, lo coloca dentro de su editor integrado y automáticamente te muestra el texto a traducir, dejando el código HTML intacto.

Puedes previsualizar en un navegador web tu trabajo para comprobar que la traducción encaja perfectamente con la web original. Cuando termines solo tienes que guardar tu trabajo.

Hay una versión de prueba de 30 días y si te gusta te lo puedes comprar por unos 40€.

Inconveniente: cada URL se introduce por separado, por lo tanto, en una página repleta de URLs, como fue mi caso, es bastante tedioso.

WebBudget XT

TAO especializado en la traducción de proyectos. El programa permite gestionar proyectos de traducción de páginas web de manera muy fácil y rápida. Soporta los formatos habituales basados en etiquetas HTML, SGML, XML. ASP, JSP, PHP  y sus variables. Extrae automáticamente el texto y lo segmenta. La interfaz del programa es bastante fácil de usar y muy intuitiva, además integra memorias de traducción y permite importar y exportar memorias TMX.

El programa te permite generar presupuestos detallados para el texto y las imágenes que vayas a traducir, ya que cuenta con la tecnología SmartCount™ de recuento de palabras.

Además de todo eso la herramienta ofrece la descarga asistida de páginas Web, la búsqueda por palabras específicas, conversión de archivos en formato HTML al formato RTF y creación de perfiles personalizados de extracción de texto y contabilidad.

Existe versión de prueba de 15 días, pero la versión completa cuesta 395€.

Tutorial

No sé si existen más software de este estilo, pero seguramente sí. ¿Conocéis alguno más?

 


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Feliz 2012

Ya solo quedan unas horas para que acabe el año 2011. Sinceramente, no ha sido un mal año, aunque el mundo no esté pasando por uno de sus mejores momentos. Últimamente no oímos más que palabras desalentadoras: “crisis”, “recesión”, “paro”, “pobreza”… y el 2012 no promete ser mejor. Pero cada uno hemos de seguir luchando y poniendo nuestro granito de arena para que esto siga adelante, para que nuestra historia y aventura progrese y cada día sea más interesante.

El 2011 se ha portado muy bien conmigo: me ha permitido participar en proyectos que jamás había soñado, como el catálogo de la exposición del Museo del Prado “El Hermitage en el Prado”; me he independizado, ¡qué gran y grata experiencia!; he conocido gente fantástica del mundo de la traducción, y espero desvirtualizarlos en el año 2012; y ahora que el año está tocando a su fin estoy con trabajo hasta el cuello, creo que es un buen augurio para el 2012. Pero, además de todo esto, hay otro gran proyecto que he emprendido recientemente con más compañeros de profesión y del cual me siento muy orgullosa: ¡la revista Traditori! Una revista hecha por traductores y para traductores. Aunque en el primer número, por falta de tiempo, solo pude participar en el “Especial de Navidad”, espero tener una participación más activa en el siguiente.

Podéis descargaros la revista aquí:

Número 1

Especial Navidad

Solo me queda desearos un feliz año 2012, que según la cultura china es el año del dragón y se considera un símbolo de buena suerte. En la antigua China se le representaba como el guardián de los tesoros y de la sabiduría. Así que, chicos, suerte en los proyectos venideros, felicidad y grandes éxitos.

¡Qué la suerte os sonría!


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