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La necesidad de un colegio de profesionales.

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La creación de un colegio de traductores e intérpretes es un largo debate, que siempre está al rojo vivo. Muchos de nosotros estamos a favor, y otros no tanto. Yo, sinceramente, después de todo lo que he visto durante los meses que trabaje en la Comisaría de la Policía Nacional de Alicante, estoy totalmente a favor de un colegio profesional. De hecho, creo que es MUY, pero que muy, NECESARIO.

¿Qué es un colegio profesional y para qué sirve?

Los colegios profesionales se remontan a la Edad Media. Estos colegios nacen en Europa en el siglo XI con la figura de los gremios, como asociaciones de trabajadores que mezclaban intereses profesionales con particulares. En España se comenzaron a impulsar desde los claustros de las universidades como órganos de agrupación de profesionales a favor de la defensa de sus derechos. Los primeros colegios que comenzaron a funcionar fueron los colegios sanitarios y de actividades jurídicas.

Un pequeño inciso: la labor del traductor es bastante antigua, aunque creo que nunca nos han reconocido como profesionales, sólo somos gente que sabemos idiomas. ¡Vamos igual que el camarero del bar de la esquina! ¡Qué habla cinco idiomas! Pero por desgracia no supimos agruparnos como profesionales que somos y crear un colegio.

Sigamos con los colegios profesionales.  Hasta el siglo XIX, los colegios profesionales aumentaron en número y profesiones, defendiendo una posición cerrada y unitaria en el desempeño de la profesión. Se marca un punto de inflexión en este momento, puesto que la doctrina liberal que se impuso parcialmente, abogó por eliminar estas figuras. Los colegios profesionales sobrevivieron los envites y comenzaron a adquirir todas las funciones que tienen hoy día, sin contar con todas las que ya han perdido en las modificaciones legislativas que se han llevado a cabo en todo este tiempo.

Según la Ley 2/1974 de los Colegios profesionales los Colegios Profesionales son Corporaciones de derecho público, amparadas por la Ley y reconocidas por el Estado, con personalidad jurídica propia y plena capacidad para el cumplimiento de sus fines. Son fines esenciales de estas Corporaciones la ordenación del ejercicio de las profesiones, la representación institucional exclusiva de las mismas cuando estén sujetas a colegiación obligatoria, la defensa de los intereses profesionales de los colegiados y la protección de los intereses de los consumidores y usuarios de los servicios de sus colegiados, todo ello sin perjuicio de la competencia de la Administración Pública por razón de la relación funcionarial.

Las funciones principales de los colegios profesionales:

  1. Cualquier función que redunde en beneficio de sus colegiados y usuarios.
  2. Todas las funciones que le encomiende la Administración Pública junto con la representación que se otorgue a los colegios para el cumplimiento de las leyes.
  3. Actuar y participar en los Consejos u Organismos consultivos de la Administración en la materia de competencia de cada una de las profesiones.
  4. Estar representados en los Patronatos Universitarios y tener presencia en la redacción de los planes de estudios y centros donde se impartan las titulaciones adheridas al colegio.
  5. Designación de peritos judiciales para las materias que incumban al colegio, dentro de los miembros del mismo.
  6. Atribuciones de facultades disciplinarias dentro de la organización propia y estatutaria de los colegios. (Código deontológico de la profesión)
  7. Procurar la armonía y colaboración entre los colegiados, impidiendo la competencia desleal entre los mismos. En esta línea deben impedir a la vez el intrusismo profesional y el desarrollo de la profesión en competencia desleal.
  8. Presencia en las juntas arbitrales y organismos de consumo.
  9. Gestión de cobros de honorarios cuando el colegiado así lo solicite.
  10. Visar los trabajos profesionales de los colegiados en los términos previstos en la propia ley.

En resumen, además de la función educativa, formativa y de dar un formato de Derecho Público a una estructura idéntica a una asociación, es obligatorio e imprescindible colegiarse para desempeñar la profesión.

La comunidad traductora española cada vez se hace más fuerte y notable en la sociedad, aunque no siempre se reconozca nuestro trabajo. Cada vez somos más profesionales, tenemos más formación que antaño (la carrera de TeI, inexistente hace 30 ó 40 años, másteres diversos, cursos, etc.), nos asociamos y somos un colectivo bastante numeroso; sin embargo seguimos viendo barbaridades de todo tipo en nuestra profesión: tarifas irrisorias, intrusismo laboral que hace bastante daño a nuestra profesión, empresas que quieren maravillas por dos duros, etc.

¿Por qué la realidad de un Colegio de Traductores en España parece cada vez más lejana? ¿Por qué se ven anuncios como los siguientes en la red?

 

traductor interprete ruso-español: ofrezco mis servisios como traductor interprete ruso :español,traducciones de todo tipo…

 

soy traductor frances castellano: hola soy XXXX frances tengo 32 años tengo expériencia de trabajo de 5 años y trabajo de empresas.

 

¿Por qué en la comisaría o en los juzgados puede traducir cualquiera? ¿Por qué para trabajar como traductor – intérprete judicial en la comisaría no necesitas tener carrera en traducción (cuando los idiomas que se contratan se estudian en la carrera de TeI: francés, inglés, ruso y árabe)? ¿Por qué el MIR tiene subcontratada a la empresa que todos conocemos, a la que denuncian hasta los jueces?

Vease el informe (publicado en Asociación Libre de Abogad@s) realizado por la Magistrada Pilar de Luna Jiménez de Parga, titular del Juzgado de lo Penal nº 29 de Madrid a la Directora General de Relaciones con la Administración de Justicia. En dicho  informe se denuncia el incumplimiento por parte de SEPROTEC (empresa contratada por el MIR) de la necesaria cualificación de los intérpretes para asistir a los detenidos extranjeros.

JUZGADO DE LO PENAL Nº 29 DE MADRID
Informe realizado por la Magistrada Pilar de Luna Jiménez de Parga, titular del Juzgado de lo Penal nº 29 de Madrid a la Directora General de Relaciones con la Administración de Justicia.

1º.- En virtud de lo actuado en el procedimiento seguido por un delito de maltrato (violencia de género) contra el acusado HASSAN BENAMINE, natural de Marruecos en el juicio oral 370/09 se solicitó por la juzgadora a través del auto de 6 de julio del 2009 la designación de un intérprete jurado de lengua árabe para el imputado. Dicha petición se acordó llevar a cabo de forma motivada para que SEPROTEC comprendiera el alcance, la importancia y la trascendencia de la petición que se hacía. 2º.- Tras el oficio recibido por SEPROTEC, una persona de dicha sociedad comunica telefónicamente a este Juzgado que de acuerdo con el contrato que tienen con el Ministerio de Justicia no están obligados a designar a un intérprete jurado. De ello se dio cuenta por la Secretario del Tribunal a la juzgadora. 3º.- Ante la falta de una comunicación escrita, se dictó providencia el día 9 de julio del 2.009 comunicando a SEPROTEC que comunicaran por escrito la decisión adoptada, respondiendo MILENA MINCHEVA, coordinadora de Juzgados, vía fax en el plazo indicado, que SEPROTEC no tiene la obligación de “dar servicio de intérpretes jurados a los Juzgados de la Comunidad de Madrid”. 4º.- En estas condiciones se celebró el juicio oral el día 10 de julio del 2.009. Y al comprobarse por la juzgadora que la empresa Seprotec envió como intérprete el día del juicio a una persona que no tenía la cualificación necesaria por tener sólo unos estudios primarios de traducción y carecer ésta de la Licenciatura en Lengua e Interpretación, en el mismo acto del juicio se rechazó a la intérprete enviada por la mercantil, designando a Hassán Saharaui, interprete jurado de lengua árabe, quién asistió al acusado. 5º.- Pero en este mismo procedimiento se solicitó también una intérprete jurado de polaco para poder asistir a la víctima, nombrando Seprotec a una licencia en económicas, residente en España desde hace años, que ningún conocimiento tiene sobre traducción ni interpretación, cuya actuación en juicio puede observarse al estar recogida en la cinta de grabación del referido día (en ella se puede observar que hay momentos en los que habla de forma simultánea a la perjudicada, siendo su castellano aún deficiente).

En virtud de todo ello, se les pone de relieve que de conformidad con el Pliego de Prescripciones Técnicas para la contratación del servicio de interpretación y traducción de idiomas destinados a los órganos jurisdiccionales de la Comunidad de Madrid, suscrito por La Directora General de Relaciones con la Administración de Justicia y Política Interior (Dª María José Pérez-Cejuela Revuelta) de la que es empresa adjudicataria SEPROTEC, estos hechos aquí relatados pueden constituir un incumplimiento del Pliego de Prescripciones de fecha 24 de octubre del 2006, prorrogado por esa Dirección General, cuya infracción se deja aquí anunciada, y ello por los siguientes motivos:

Primer argumento: Porque en el referido Pliego se recoge en el apartado II relativo al ámbito de aplicación del servicio que ha de dar SEPROTEC a los juzgados de la Comunidad de Madrid que: “el adjudicatario queda obligado a facilitar la prestación de los servicios objeto del contrato en cualquier otro idioma que le sea requerido. Asimismo, queda obligado a proporcionar, en su caso, intérpretes y/o traductores jurados”. Esto pone en evidencia la afirmación realizada por Seprotec vía fax a este juzgado el día 9 de julio del 2.009 donde se afirma que “no tienen la obligación de dar servicios de intérpretes jurados”.

Segundo argumento: En el edificio de los Juzgados de lo Penal de Madrid no existe ningún SERVICIO de intérpretes y traductores, sino una sola persona con la condición de intérprete jurado de árabe y francés. Por lo que se está igualmente incumpliendo lo dispuesto en el Pliego de Prescripciones Técnicas, apartado II relativo al ámbito de aplicación del Servicio cuando se habla de la existencia de un “Servicio de Intérpretes y Traductores” existente en los Juzgados, dado que el único interprete jurado que existe en esta sede no puede cubrir las necesidades que se requieren en los Juzgados de lo Penal de Madrid. Ni hacer la traducción e interpretación de lenguas para las que no está facultado, puesto que no existe el referido SERVICIO al que alude el Pliego de Prescripciones. Y es lógica la petición que se hace de que se nombre a “intérpretes jurados” porque esa es la cualificación profesional que tienen los intérpretes en Justicia. Por lo que no se puede llevar a cabo un nombramiento de intérpretes que no tienen ya dicha cualificación, o cuya formación en Lengua, Traducción e Interpretación es nula o deficiente.

Tercer argumento: El nombramiento de intérpretes jurados forma parte de la garantía de un derecho fundamental que tiene el acusado al no conocer el idioma español con el alcance y la plenitud que se necesita para garantizar su derecho de defensa, lo que está relacionado con el conocimiento de la imputación que se dirige contra él. La infracción de este derecho vulnera el “derecho a un proceso con todas las garantías”, puesto que una persona designada como intérprete que carece de la debida cualificación no puede informar debidamente al acusado de los motivos de la acusación que se sostienen contra el mismo, ni llevar a cabo la labor de traducción e interpretación con la plenitud que estos derechos fundamentales requieren. Todo ello queda respaldado además por los siguientes preceptos:

a.- Art. 5, apartado 2 del Convenio Europeo de los Derechos Humanos: “derecho a ser informado en la lengua que comprende de la acusación formulada contra él, cuando es detenido”, precepto que está en relación con el art. 24,2 de la Constitución Española. b.- Art. 6, apartado 3 del mismo Convenio: “…derecho a ser informado detalladamente de la naturaleza y la causa de la acusación formulada contra él, en una lengua que comprenda”. c.- Art. 14, apartado 3 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que especifica el derecho que tiene el acusado durante el proceso: “…a ser informado en un idioma que comprenda de la naturaleza y causas de la acusación formulada contra él”. d.- Art. 55: “Quien haya de ser interrogado en un idioma que no sea el que comprende y habla…contará, sin cargo alguno, con los servicios de un intérprete competente y las traducciones que sean necesarias a los efectos de cumplir el requisito de equidad”.

Tanto el Convenio de Roma, como el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos establecen que ese derecho a un intérprete es gratuito. Lo que se garantizará con el ejercicio de este derecho no sólo es la interpretación sino el derecho a que se traduzcan al acusado los documentos más importantes del procedimiento para satisfacer los requisitos de equidad no sólo durante el investigación del procedimiento sino durante la celebración del juicio, precisamente porque el idioma que se habla en el Juzgado del país donde su conducta va a ser analizada, no es la que domina el acusado.

Por tanto, las designaciones de los “intérpretes jurados” que se solicitan por los jueces y magistrados deben tener la formación y acreditación de traductores e intérpretes jurados, para evitar que los acusados en los procedimientos se encuentren en desventaja, cualesquiera que sean sus circunstancias, al encontrarse en una situación especialmente vulnerable de no ser asistido con las garantías que los Tratados Internacionales exigen en los países continentales. Tratados, que al haber sido ratificados por España forman parte del derecho interno de nuestro país (art. 13,1 y 96 Constitución Española). Todo lo cual está en relación con el art. 520 e) LECr extensible al ámbito del enjuiciamiento, al ponerse en relación con el art. 24 de la CE que nos alerta de la necesidad de que los poderes públicos otorguen la tutela judicial efectiva que los acusados se merecen para evitar indefensión. Precepto en el que se residencia el derecho que tiene el acusado a un proceso justo y con todas las garantías. Derechos fundamentales con “garantía reforzada” que permiten el acceso al recurso de amparo, en caso de ser quebrantados, lo que conecta con el otorgamiento de la tutela judicial efectiva que los órganos judiciales de este país debemos conceder.

Cuarto argumento: He de poner además de relieve la gravedad que representa que la sociedad SEPROTEC esté remitiendo a los Juzgados de lo Penal de Madrid para hacer la función de intérpretes, no sólo a personas que carecen de la cualificación necesaria – por no haber estudiado jamás interpretación y traducción -, sino a licenciados en económicas, como sucedió con la intérprete designada para la testigo en este caso, sin ningún conocimiento de lenguas ni de interpretación. El nombramiento como intérpretes de personas no cualificadas, ha sido observado en este Juzgado de lo Penal, cuyas conclusiones sobre lo ocurrido en el mes de julio paso a relatar a título de ejemplo, habiendo dado los siguientes resultados: – MOHAMED ELYOUSFI ELAMRANI (enviado a este Juzgado para asistir en la causa con preso al imputado de lengua árabe – dialectal – cuando solo tiene el título de Bachiller en España. Juicio oral 338/09). Fue desestimado su nombramiento por la juzgadora. – MARIYA BEKERSKA (enviada a este Juzgado para asistir a una víctima polaca, cuando la intérprete es Ucraniana, licenciada en Económicas. Juicio oral 370/09. Se observan dificultades en la traducción durante el juicio). – CHANAZ ZAIRI MIGRI (enviada a este Juzgado para asistir a un acusado de lengua árabe, que sólo tiene estudios de solo un año en la Universidad en Marruecos. Juicio oral 367/09). Fue desestimado su nombramiento por la juzgadora. – ABUL BASHER MAJUMDER (enviado a este Juzgado para asistir a un imputado de habla inglesa, cuando ni siquiera tiene el carnet de Seprotec y alega haber estudiado algún curso de medicina en su pais. Juicio Oral 97/09 Insolvencia Punible. No hablaba correctamente ni ingles ni español). Fue desestimado su nombramiento. – NADIA NIEVES CARNICER (enviada para asistir en italiano a un acusada brasileña. Tiene la Licenciatura de Veterinarias. Esta Magistrada tiene que estar pendiente de ella en juicio para que se siente en el lugar adecuado y para que hiciera correctamente la traducción durante todo el desarrollo del juicio, aunque habla correctamente el italiano, lengua elegida por la acusada. Juicio Oral 243/09). – ISSA NDIAYE (enviado como intérprete de Wolof para asistir a un imputado Senegalés, el cual sólo tiene estudios de francés, según manifiesta, observándose que no habla bien castellano. Juicio Oral 278/09). Fue desestimado su nombramiento por la juzgadora.

Se adjunta al presente informe testimonio de particulares de lo sucedido en el Juicio oral nº 370/09, celebrado el día 10 de julio el 2009, como respaldo documental del presente Informe donde se denuncia el incumplimiento del Pliego de Prescripciones aludido.

Se tiene por anunciada a esa Directora General la vulneración de derechos que se está provocando a los ciudadanos extranjeros que ostentan la condición de imputados con el nombramiento de intérpretes no cualificados por parte de la mercantil SEPROTEC, para que esta infracción de derechos pueda ser conocida y estudiada por quien corresponda en dicha Dirección General. Se les pide respetuosamente que den una respuesta a la Magistrada que suscribe el informe, con el fin de poder adoptar en lo sucesivo las decisiones que correspondan para preservar la dignidad de los acusados extranjeros, así como la de los intérpretes cualificados que son los profesionales que deberían prestar este servicio.

Y quedo a disposición de esa Dirección General para cuantas aclaraciones me puedan ser solicitadas en relación a la queja denunciada en el presente informe.

En Madrid a 23 de julio del 2.009.

Fdo: Pilar de Luna Jiménez de Parga.

He trabajado en la Comisaría de la Policía Nacional y os juro que he visto barbaridades: intérpretes con un diccionario bajo el brazo durante una declaración, traducciones palabra por palabra (ilegibles en español) de pruebas policiales, etc.

El caso que más me chocó, fue el de una familia rusa que vino a poner una denuncia a un familiar que se había quedado con todas su pertenencias. ¿Cómo? Pues muy fácil. Firmaron un poder notarial, sin saber lo que firmaban. Durante la firma, según constaba en el poder, estuvo presente un traductor de ruso, o alguien que aseguraba saber ruso. Por desgracia, ese traductor no les tradujo los puntos más importantes del poder, ni el notario les advirtió de lo que estaban firmando. Resultado final: cuentas bancarias vacías, cerraduras del negocio cambiadas y escrituras del local puestas a nombre del beneficiario del poder. ¡Aluciné! Y el agente de policía que tomó la denuncia, alucinó más aún y formuló la gran pregunta: ¿Pero, por qué no fuisteis al Colegio de Traductores e Intérpretes? ¿Hay uno, verdad? Pues no señor agente, en España no hay.

Otra experiencia que me chocó mucho, fue durante las sesiones simuladas de actuaciones judiciales mediadas por intérpretes que hicimos con la UA durante las jornadas de Mediación Lingüística en la Administración de Justicia. La jueza que nos atendió en la Sala de lo Civil nos comento que normalmente, cuando se trata de bienes y de dinero la gente se trae a sus propios intérpretes, en cambio en los asuntos de lo penal la gente y su libertad depende de cualquiera que asegure saber un idioma.

Lamentablemente, esto es un hecho cotidiano y bastante habitual. En las salas de lo penal donde la gente se juega su libertad, en despachos notariales donde la gente se juega sus bienes, en comisarías de policía, en hospitales donde la gente se juega la vida y un largo etcétera.  Y cuando algo sale mal, ¿a quién culpan? Pues al traductor o intérprete que estuvo presente.

¿Cuál es la manera de luchar contra esto? En mi opinión, creando un colegio profesional de traductores e intérpretes. Evitarnos empresas mediadoras que nos den mala fama en ámbitos tan importantes como el judicial o el médico. Creando un código deontológico, evitar el intrusismo que tanto daño hace a nuestra profesión, tener una guía para los recién licenciados, unas tarifas orientativas, etc.

Sin embargo, otros colegas de la profesión ven bastante difícil la creación de un colegio, puesto que hay alrededor de 6909 idiomas en el mundo y no hay carreras para todos esos idiomas.  Por lo tanto sería prácticamente imposible crear criterios para colegiar a los profesionales de todos los idiomas. Y digo yo: ¿Una prueba de acceso? ¿Un curso? ¿Un máster? ¿Una carrera u homologación? ¿Demostrar tu experiencia? Y otras tantas posibilidades.

¿Estáis a favor de un colegio profesional de traductores e intérpretes? ¿Creéis que es necesario? ¿Qué otras soluciones proponéis para acabar con el intrusismo y la competencia desleal? ¿Debería la gente confiar su vida y sus bienes a cualquiera?

 

 

Fuentes:

http://www.elblogsalmon.com/conceptos-de-economia/que-son-los-colegios-profesionales

http://www.nodo50.org/ala/spip/spip.php?article494

 


37 comentarios

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  1. Gonzalo

    Llevo tres años trabajando como traductor (entre el tiempo que he pasado trabajando como autónomo y en plantilla). Tengo estudios de traducción, pero nunca llegué a licenciarme. He hecho cursillos, he asistido a conferencias. Nunca he tenido una queja por parte de mis clientes o jefes. Comprendo la necesidad de un colegio de traductores; sin embargo, y aunque resulte paradójico, sé que apoyarlo sería tirar piedras contra mi propio tejado, porque, una vez que empezase la “caza de brujas” los que no tengamos un título oficial (entiéndase por “oficial” un título universitario) seríamos los primeros afectados…

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    • Curri

      Como ha dicho Cristina, hay miles de formas de conseguirlo. A lo mejor podrían usar formas de probar tu experiencia en el caso de que no tengas licenciatura. En tu caso, podrías perfectamente. Si no, ¿en serio te costaría tanto hacer un máster de 1 o 2 años de “técnicas de traducción”?
      Me contaron que, hace unos años, pasó algo parecido con los topógrafos(creo), y había gente que había estado trabajando en ello durante años y años pero el colegio de peritos obligó a tener el título, y mucha gente se lo sacó, y nadie murió en el intento :)
      A lo mejor no hace falta que tengas la Licenciatura de Traducción “o morirás”, pero no sé, un Máster en traducción audiovisual, o el título de traductor jurado, o un máster en Traducción médica o un doctorado en traducción… Hay mil formas de conseguirlo, y el colegio solo nos beneficiará, y evitará tanto intrusismo, que, de verdad, nos está perjudicando.

      A ver, yo soy experta en control de calidad porque trabajé tres años y medio como tester, y ahora tengo trabajos puntuales aquí y allá. Pero si se diese el caso de que me forzasen a sacarme un título en “Software Engineer” para poder trabajar como tal, o en su defecto, demostrar mis casi 5 años de testeo, pues no me importaría, porque al fin y al cabo, es por mi bien, y el saber no ocupa lugar. Y si gastarse 5000 euros en una titulación te va a servir para que las tarifas sean mucho más altas, pues lo mismo en un par de años ya has recuperado esos 5000 euros (y más).

      Cristina, cuenta con mi voto y mi firma.

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      • Gonzalo

        Hola, Curri:

        Muchas gracias por tu respuesta. Ahora mismo no tengo mucho tiempo para contestar a todo tu mensaje, pero sí te diré que no me importaría hacer un máster… si en la mayoría de ellos no me pidiesen estar licenciado/diplomado (créeme, ya he considerado esa vía… si tienes alguna recomendación al respecto, soy todo oíd… ojos). Tampoco me importaría gastarme esos 5000 euros que comentas, siempre y cuando ese máster/título oficial/lo-que-fuese lo pudiese cursar a distancia o por Internet. Como comprenderás, no me puedo permitir dejar de trabajar (o reducir mi ritmo de trabajo) uno o dos años para volver a estudiar. Si pudiese hacerlo, ya lo habría hecho para retomar esa carrera que no llegué a acabar.

        Ya sé que el saber no ocupa lugar y siempre me he mostrado abierto a seguir aprendiendo y a seguir formándome.

        Gracias de nuevo por tu respuesta y espero no haber ofendido a nadie con mi comentario :)

        ¡Un saludo!

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      • Creo que le ha pasado a muchos profesionales y como tú bien dices: Nadie ha muerto en el intento. Seguiremos luchando.

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    • Hola, Gonzalo:

      Los años de experiencia, cursos, conferencias y estudios de traducción también son una demostración de tu profesionalidad. Con este post no pretendo generalizar, sé que hay gente muy buena que no ha hecho la carrera de traducción, pero sí se ha preocupado en formarse, como has hecho tú (haciendo cursos, acudiendo a conferencias, la experiencia, etc.).
      Pero creo que estarás de acuerdo conmigo que es inadmisible que la gente se juege su vida o su libertad por culpa de un “traductor”. La gente que ejerce como tales, sin tener conocimiento de la materia, deberían concienciarse.
      Después de mi estancia en la comisaría y ver traducciones bastante desastrosas, por no decir incomprensibles, creo que se debería hacer algo.

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  2. Rai

    Cris, ya sabes las charlas que hemos tenido acerca de esto y conoces mi punto de vista. Creo que sí es necesario regular una profesión que realmente si sigue así acabará siendo una verdadera jungla. Es realmente muy complicado para traductores recién llegados encontrar un resquicio entre tanta injusticia. Muchas veces sentimos lo complicado que es competir contra cualquiera que introduzca en su CV cierto dominio de idiomas.

    Crear un colegio facilitaría en buena medida el intercambio de información profesional, establecimiento de estándares profesionales, creación del tan deseado código deontológico. Actualmente hay una serie de asociaciones profesionales que creo no pueden cubrir el vacío que existe a este respecto. Establecen una serie de procedimientos o pautas a seguir para el ejercicio profesional pero siempre en relación con la asociación que las publica. Estas normas no tienen caractér general y extensivo por lo que la base del problema no se ataca.

    De todos modos, en esta jungla solo cabe ser positivo y confiar en nuestras propias posibilidades para abrirse paso. Soy de los que cree que “el que la sigue, la consigue”. Pero la verdad es que sí me gustaría que los traductores que están por llegar encontraran una profesión con salidas laborales más transparentes, un marco legal bien delimitado y un código deontológico que no solo hablara de deberes de los traductores sino también de derechos.

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  3. Joan

    Es extraño que propongas un colegio para licenciados cuando tú misma afirmas en tu presentación que “la carrera no es suficiente: no refleja el mundo real de la traducción, muchas de las asignaturas, por muy interesantes que resulten, no sirven en la práctica, la enseñanza informática es muy escasa en las facultades de traducción, y en cambio, es imprescindible en el mundo real, etc.”.

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    • La gran mayoría de las carreras son insuficientes para ejercer una profesión. Uno no sale de la Universidad del todo preparado al mundo real. ¿O sí?
      Por eso en este post no sólo hablo de la carrera de TeI sino también de cursos, experiencia demostrable, etc.

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    • Isabel

      Joan, ¿realmente crees que el que termina Derecho es abogado? La persona que egresa de cualquier facultad de Derecho también ha estudiado “muchas asignaturas que, por muy interesantes que resulten, no sirven en la práctica…”, pero tienen que colegiarse si quieren EMPEZAR A APRENDER la profesión. E igual ocurre con la mayoría de las carreras; eso es algo de dominio público, que se presume desde el primer momento.

      Soy licenciada en Traducción desde hace tres meses, y me está resultando increíblemente difícil abrirme paso entre tantos traductores buenos, malos, y no-traductores directamente. Estoy a favor de la creación de un Colegio, y firmaré cuantas veces haga falta donde sea necesario.

      Un saludo.

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      • Hola, Isabel:

        ¡Bienvenida al mundo de la traducción! Y a la lucha diaria entre tanta oferta. Sólo decirte que mucha suerte en tu búsqueda, y que no te desanimes. Comenzar siempre es difícil.

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  4. Paloma

    Yo acabé hace ya más de un año Traducción e Interpretación y sin duda traducir me gusta por encima de todas las cosas. Sin embargo, tanto el intrusismo como la competencia desleal han sido las principales razones que me han hecho decantarme por la enseñanza.

    Si hubiera un Colegio de Traductores sin duda volvería a la que realmente es mi profesión, a lo que realmente me enseñaron, pero con tanto incompetente suelto que no sólo no maneja ni la terminología con la que trabaja ni la gramática de su lengua materna, sino que incluso osa hacer “traducciones” (por no llamarlas chapuzas) inversas con tal de ganar 0,01 la palabra…

    A pesar de todo, siempre me planteo intentarlo. A lo mejor no dentro de mucho acabo uniéndome a los valientes que habéis decidido quedaros en el oficio.

    ¡Suerte!

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  5. Joan

    Ya tenemos suficiente burocracia. Y ya cuesta bastante establecerse y sobrevivir como autónomo para que encima te pongan otra traba más. El propio mercado filtra a los buenos profesionales y deja fuera a los que no lo son, por más títulos que tengan. Cualquier otra propuesta me parece injusta y corporativista.

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    • La vida del autónomo no es para nada fácil. Pero lo que comento, no sólo pasa en las “calle autónomos”, sino también en las instituciones públicas y me parece una verguenza.
      Gracias por tus comentarios Joan, siempre es bueno ver la otra cara de la moneda :D

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    • Laura

      Buenos días a todos.
      En respuesta al mensaje de Joan, es triste tener que comentar que el mercado no filtra a los “buenos” profesionales”. Los clientes no saben qué esperar y se tragan muchas quejas. Yo soy intérprete profesional y a mí me han echado al compañero de cabina (y con razón) en 2 ocasiones. Gente que llevaba muchos años trabajando porque el cliente no sabía que el trabajo podía hacerse bien. Sencillamente, creían que el que alguien se coma dos frases o que en consecutiva no sepan tomar notas es parte de un trabajo “difícil”.
      Es necesario educar al cliente, contando con el apoyo, por ejemplo, del colegio y luego, cuando se cumplan unos mínimos de calidad, el mercado filtrará a los mejores.
      Por ahora, muchos clientes, pensando que la calidad será parecida, prefieren a alguien con un cursillo de idiomas por 20 euros la hora que no tenga ni idea del tema que a alguien especializado. Eso sí, hasta que prueban un servicio profesional … luego ya no hay marcha atrás.
      Espero que esta situación cambie.
      Saludos

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      • Hola, Laura:

        Gracias por tu opinión. Ya has visto que hay gran cantidad de opiniones. De alguna forma hay que regular nuestra profesión para que no sucedan estas cosas.

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    • Isabel

      Si los que están cobrando 0,02 cts/palabra no los pudieran cobrar porque un Colegio de Traductores se lo impidiese, quizás a los autónomos les costara menos establecerse y sobrevivir como autónomos… ¿no crees? Probablemente esas traducciones las podrías estar haciendo tú cobrando 0,07.

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  6. Hola a todos:

    Aun a riesgo de resultar cansina, voy a repetir una vez más los argumentos por los que la creación de un colegio profesional de traductores (así, en general) es inviable:

    1) ¿Qué condiciones habría que cumplir para poder colegiarse? ¿Ser licenciado en TeI? ¿Qué hacemos, entonces, con los miles de traductores (muchos de ellos magníficos) que no son licenciados en TeI? ¿Estar colegiado sería una condición imprescindible para poder ejercer? En tal caso, ¿cómo se controlaría que realmente ejercieran solo los traductores colegiados? ¿Y qué sentido tendría eso si fuera de nuestras fronteras cualquiera puede ser traductor?

    2) ¿Qué garantía supondría el colegio para los clientes? Si el objetivo es velar por la calidad de los trabajos de los traductores, debería haber una prueba de nivel o algo así con el fin de comprobar que los traductores que se colegian realmente son buenos profesionales, porque ser licenciado en TeI o haber hecho tal o cual curso no lo garantiza, aunque sea un punto a favor. Pero, aun en ese caso, y dado que competimos en un mundo globalizado, ¿qué impediría que los clientes recurriesen a traductores (mejores o peores) de otros países?

    3) Lo mismo para las consabidas tarifas. Aparte del hecho de que los colegios no pueden establecer tarifas vinculantes ni orientativas, no serviría de nada que lo hicieran aunque pudieran. Imaginemos el siguiente panorama en el hipotético caso de que existiese un colegio de traductores: Fulanita Pérez es una traductora española que trabaja y reside en España y, por tanto, debe estar colegiada para poder ejercer. Fulanita se adhiere al código deontológico, a los estándares y a las tarifas impuestos por el colegio. Menganita Martínez, en cambio, es una traductora española que reside y trabaja en Alemania y, por tanto, no tiene que estar colegiada para poder ejercer. Como consecuencia, fija las tarifas que considera oportunas, que casualmente son más baratas que las de Fulanita Pérez. ¿Quién va a impedir que el cliente español XYZ contrate los servicios de Menganita Martínez, más baratos, en vez de los de Fulanita Pérez? ¿Quién va a impedir que los traductores no colegiados de otros países establezcan tarifas irrisorias?

    4) Respecto al intrusismo: ¿quién es más intruso, el licenciado en TeI que hace traducciones basura o el profesional no licenciado en TeI que hace traducciones magníficas? ¿Quién es más intruso, el licenciado en TeI que se dedica, por ejemplo, a la enseñanza y hace traducciones esporádicas cobradas en negro o el profesional no licenciado en TeI que hace buenas traducciones y paga religiosamente sus impuestos?

    Estos son solo algunos de los interrogantes que plantea esta cuestión. Ojo, estoy hablando de la traducción en general, y no de la traducción jurada o judicial, por ejemplo, que quizá sí convendría regular más, aunque dudo que un colegio sea la mejor solución. Estoy de acuerdo con Joan: el mercado filtra a los buenos profesionales y deja fuera a los que no lo son. Además, hay que meterse en la cabeza de una vez por todas la idea de que desempeñamos una profesión liberal y de que competimos a nivel internacional, no a nivel local o nacional. Nuestro ámbito de actuación no es España, y nuestros clientes no tienen por qué ser españoles. Así pues, crear un colegio en España no serviría absolutamente de nada para regular una profesión cuyo radio de acción se extiende más allá de nuestras fronteras y en la que intervienen profesionales de todo el mundo. Sí defiendo el asociacionismo, el contacto entre profesionales y el flujo de información para ejercer nuestro oficio de la mejor manera posible para todos, pero la creación de un colegio me parece poco menos que intentar ponerle puertas al campo. El mercado de la traducción es una jungla, sí, pero igual que lo es el mercado de cualquier otro producto o servicio. Debemos luchar por ser buenos en nuestro trabajo y conseguir las mejores condiciones laborales posibles, pero eso solo está en nuestra mano y en la forma de gestionar nuestro negocio. Así es la profesión que hemos elegido.

    Saludos,
    Isabel

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    • Isabel, quiero ver a ver si puedo responder a tus preguntas, ya que creo que, al igual que pueda parecer que Cristina y yo solo vemos una parte del asunto, también creo que tú o Joan veis solo la otra.

      1) Hay miles de formas de poner condiciones. Una puede ser la carrera de TeI, pero también podría ser que tuvieses un Máster en traducción o el título de traductor jurado. Creo que limitarlo SOLO a la carrera de TeI es un fallo grande y, sobre todo, lo que crea más discusiones entre los traductores. Así pues, hagámoslo más fácil. Digamos que basta con que todos aquellos que no cumplen ninguno de los requisitos “de títulos” hagan un “cursito” (por ejemplo, preparado por el propio colegio) para “regular” sus estudios. Si no, también se podría hacer demostración de tus 20 años como traductor. Para eso no hay problema, así que, es inútil discutir sobre ello porque, total, si se crease el colegio, al final sería el colegio el que decidiría las condiciones, y todos a pasar por el tubo :)
      De todas formas, ha pasado en otras profesiones, y todos aquellos que han ejercido como profesionales durante años, se han tenido que buscar la vida para poder ser aceptados por el colegio con las condiciones que el colegio da, así que, ¿por qué los traductores deberían ser diferentes? ¿Por qué esa negatividad a hacer un curso en traducción para unificar a todos los traductores? ¿Acaso los abogados, peritos, contables, notarios, etc. no lo tienen?
      Sí, estar colegiado sería imprescindible para ejercer, sino, no tendría sentido crear el colegio. Al igual que pasa con abogados, médicos, enfermeros, ingenieros y un largo etcétera de profesiones con colegios. La forma de controlarlo es la misma que ocurre con los abogados, médicos, enfermeros, ingenieros, etc., que al realizar y firmar un trabajo, deben sellarlo y poner el número de colegiado. Si alguna vez un médico no te sella y te firma una receta, en la farmacia no te la pueden aceptar. ¿Por qué no podemos hacer lo mismo nosotros? ¿Y que cómo se haría si en el extranjero cualquiera puede ser traductor? pues al igual que hace un abogado cuando tiene un cliente extranjero: tú te limitas a hacer tu trabajo de la forma en que es legal en tu país (sello, firma y número de colegiado), y si a un francés que vive en Francia no se lo obligan, pues también te puedes ir a Francia a vivir. Pero es que tampoco hay colegios profesionales de ninguna carrera en Reino Unido y no por eso, los abogados españoles se plantean estas preguntas. No sé, yo creo que es buscarle tres pies al gato.
      Estamos hablando de intentar controlar un poco lo que pasa con los traductores profesionales españoles y las formas en que podemos defendernos de los intrusismos. Pues bien, a lo mejor el colegio podría obligar a que todos los traductores que traduzcan al español de España, estén colegiados. Y así no habría empresas extranjeras contratando a Latinoamericanos para que hagan traducciones al español de España por cuatro duros. Es una idea como otra cualquiera.

      2) ¿Qué garantía supondría el colegio para los clientes? -> Pues la misma que tienen si un traductor dice que es de ASETRAD, APTIC, ITI, ATA y tres o cuatro más. Los traductores argentinos que conozco están todos colegiados, a pesar de no vivir en Argentina. Y creo que no se han muerto por ello ;) Y lo ponen en su firma como yo pongo que soy de ASETRAD. También podríamos ser nosotros mismos, traductores, los que nos encarguemos que hacer notar las diferencias y la importancia de estar colegiado en un colegio, por el mismo motivo que muchas empresas norteamericanas no se miran tu CV si no perteneces a una asociación “famosa” (sobre todo la ATA). Pues hija, nosotros podemos hacer lo mismo. O incluso, el propio colegio podría comunicar a todas estas asociaciones de que existe y que, a partir de ahora, los traductores españoles que trabajen en España o en extranjero deberán estar colegiados para poder ejercer (aunque creo que la restricción normalmente es para España… pero ya os he dicho que yo conozco traductoras colegiadas viviendo fuera de Argentina).
      Ah, y sí, podrías hacer una prueba, ¿pero de qué la haces? Porque hay muchas materias y especializaciones. Porque si me dan un texto científico seguramente la cague y “suspenda”, o si le dan a otra persona un texto de videojuegos, también suspende. Creo que es mucho más complicado lo de la prueba de acceso que simplemente demostrar tus años como traductor o, para los recién licenciados, el estar licenciado.
      3) Lo he explicado arriba: todo aquel que quiera traducir al español de España, debe estar licenciado.
      4) Creo que confundes lo de intrusismo. Aquí nadie ha dicho que uno que sea buen traductor o que lleve años traduciendo (y cobrando buenas tarifas) sea un intruso. El intruso es aquel que, como no es su profesión, se dedica a hacer traducciones por las que le pagan muy poco (menos que trabajando en el Mac Donalds) y encima, como no tiene titulación de ningún tipo (ni de traducción ni de filología ni de Ingeniería Aeronáutica) hace tremendos desastres y perjudica a nuestro sector. Si hay alguien que sea un traductor estupendídismo, co 20 años de experiencia y que su precio por hora nunca sea más bajo que el de un mileurista, pues tío, chapó para ti. Ese no nos perjudica, ¡ese nos ayuda!

      No creo que el mercado filtre los mejores profesionales porque hay muchas empresas y clientes a los que eso les da igual. Como en un artículo que leí hace poco donde un desarrollador de software anunciaba a viento y platillo que había un nuevo sistema para traducir software sin pagar un duro… y por culpa suya, seguro que más de un desarrollador habrá seguido sus pasos. Y no solo me refiero a desarrolladores pequeños, ¡¡es que hasta los grandes!! Y te hablo del mundo de los videojuegos y el software porque es el que conozco. De todas las empresas de videojuegos que hay en el mundo (y hay muchísimas), solo dos tienen traductores internos. Es decir, solo dos hacen pruebas de “profesionalidad” a aquellos que van a traducir sus productos. Antes había tres, porque Square Enix también tenía, pero ahora los han echado a todos por la crisis. El resto, pagan a agencias cantidades impresionantes de dinero y el traductor final recibe solo una ínfima parte. ¿Qué clase de filtro se ha hecho ahí? Nada en absoluto. Y mientras tanto, gente como yo, que precisa unos conocimientos específicos y que tiene que hacer traducciones, en muchos casos, más difíciles que las judiciales (porque, al fin y al cabo, una vez que te acostumbras a las traducciones jurídicas, todas son iguales. En videojuegos no, cada videojuego es una historia nueva, que precisa de un estilo nuevo y un conocimiento de un tema nuevo), teniendo que aceptar tarifas irisorias porque las empresas de videojuegos prefieren trabajar con agencias que con traductores directos. Por supuesto, hay excepciones y, de vez en cuando, alguna emrpesa decide contactar con un traductor directo (como le pasó a Pablo), pero no es el caso general.

      Y claro que nos tiene que importar un bledo todas esas empresas que racanean dos duros… pero el problema es que parece que esta “enfermedad” se está contagiando a pasos agigantados y, cada vez más, las empresas deciden bajar las tarifas o pagar menos “porque es lo normal”… Y ahí sí que salimos todos perjudicados. Porque si un cliente que no tiene idea de nada pregunta a una agencia, y la agencia le dice: Cobro X, y luego te viene a ti y te pregunta y le dices: Cobro Y, y el cliente te dice, ah, pues la agencia me cobra menos. No se paran a preguntar el por qué. La gente se mueve por dinero y es eso lo que acaban viendo siempre. Por desgracia.

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      • Y que conste que no lo he dicho con mala leche ni nada, sino simplemente es como lo veo, y como mis 6 duros años de experiencia me han tratado. Simple y llanamente. A lo mejor debería se “intrusa” y meterme a profesora (creedme, sería mucho mejor que muchos profes).
        Y hablando de profesores… Mira, se me ha ocurrido un ejemplo. Verdad que ahora, para ser profesor, ¿hay que hacer obligatoriamente un máster de dos años? Da igual que te hayas pasado tres años estudiando magisterio. Al final, si quieres trabajar en un colegio público o en un instituto, tienes que hacer unas oposiciones. Conozco a muchos que hicieron magisterio y son penosos en mates o en lengua. Pero hicieron magisterio y se sacaron las opos y están trabajando como profes, y yo jamás les vi madera de profesores. Tomaos lo de “estudiar TeI para todos” como este máster que tienen que hacer los que quieren dedicarse a ser profesores. ¿Verdad que nadie se queja y hace el máster si quieren ser profesores? A lo mejor han estado trabajando en academias como profesores de repaso, o estudiaron empresariales y eran profesores de contabilidad, o enseñaban inglés al vecinito del quinto… Y son muy buenos profesores… Pero a pesar de eso, la ley les obliga a sacarse el Máster. Pues lo mismo con los traductores. No lo veo tan mal, sinceramente. Ha pasado y pasa en otras profesiones, y nadie se queja. ¿Por qué tenemos que quejarnos nosotros? :)

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        • Hola, Curri:

          Ya sé que no lo dices de mala leche. :-)

          Comprendo tu razonamiento, pero mantengo mi postura: crear un colegio solo serviría para poner cortapisas y retroceder en el tiempo. Precisamente ahora se está empezando a ver que algunos colegios son un anacronismo y la intención es suprimirlos: http://www.elpais.com/articulo/espana/Gobierno/planea/suprimir/algunos/colegios/profesionales/elpepuesp/20110117elpepunac_13/Tes.

          «En diciembre, Zapatero pidió cinco años más para culminar todos estos cambios y ya habló de modernizar “instituciones laborales”, que han demostrado una “rigidez crónica”. En su discurso, habló de la intención del Ejecutivo de “introducir reformas que propicien la competencia y reduzcan el corporativismo en estructuras y servicios profesionales”. En 2008, la Comisión Nacional de la Competencia (CNC) instó a acabar con la colegiación obligada en determinadas profesiones por considerar que puede limitar la competencia y pidió que se redefinan las funciones de los colegios profesionales.»

          Así pues, sería un contrasentido que los traductores, profesión globalizada y en libre competencia donde las haya, creásemos un colegio ahora que quieren quitar algunos.

          Y vuelvo a repetir: ¿quién debería colegiarse? Un colegio solo tendría poder de actuación dentro de España. ¿Cómo vamos, pues, a obligar a que todos los traductores que traduzcan al español de España se colegien o sean licenciados, cuando muchos de ellos no viven y ni siquiera han estudiado en España? ¿Y qué haríamos con los traductores que viven y trabajan en España, pero traducen a otros idiomas extranjeros? Ah, y eso sin contar el hecho (que no hemos mencionado todavía) de que estar colegiado supone pagar una cuota anual, que lógicamente encarecería nuestros servicios con respecto a los de otros traductores que residen y trabajan fuero de nuestro país.

          Un saludo,
          Isabel

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          • Isabel

            Isabel, esa cita con la que pretendes reforzar tus argumentos, más bien los descalifica… no está Zapatero para liarla aún más, haciendo y deshaciendo en entierros donde nadie le da vela.

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        • Antía

          Yo creo que hay un factor muy importante que hay que tener en cuenta: la consideración social del traductor. Nadie acudiría a un arquitecto, abogado o médico que no tuviese título; sin embargo, sí lo hacen con un traductor. ¿Por qué? Pues muy fácil: porque en la mente colectiva, la traducción, como el periodismo, por ejemplo, son profesiones que se pueden aprender, digamos, sobre la marcha. Y hasta cierto punto tienen razón, tampoco hay que engañarse. Además de los conocimientos lingüísticos, culturales y demás, yo creo que se puede “aprender” a ser traductor a base de traducir.

          Por eso veo innecesaria, como dice Isabel, la creación de un colegio. Es intentar limitar y controlar algo que tiene demasiados matices, demasiadas excepciones y demasiadas situaciones puntuales. Por ponerte un ejemplo, yo empecé a trabajar cuando aún no me había licenciado. Fue algo que surgió sin más, una posibilidad, y, por aquel entonces, no me planteaba tantas cosas. Cambiar el trabajo de secretaria o camarera por uno que me apasionaba y relacionado con mis estudios fue para mí maná caído del cielo. Claro, después me licencié y eso fue experiencia extra, pero… ¿y si, por cualquier motivo, no me hubiese licenciado? ¿Eso le restaría valor a mi trabajo, a mi experiencia, a mis conocimientos?

          Todas esas empresas de las que habláis (las que no se molestan en pagar lo que deben), ¿crees que pagarían tarifas mayores si todos los traductores se negasen a trabajar por las tarifas cutres que ofrecen? Te lo respondo yo: no. Antes de estudiar traducción, trabajé como secretaria un par de años. Mi empresa necesitaba traducir esto o lo otro, así que llamaba a Menganito, el traductor. Resulta que Menganito les decía que sus tarifas eran X, no X-2, como ofrecía mi empresa, y se negaba a trabajar por la miseria que le ofrecían. Lo mismo Fulanito y Chindanito (este último a veces picaba, pero no todas). Así que mi empresa lo que hacía era, básicamente, “dale estos papeles a la secretaria (o a Manolo, o a la hija de la limpiadora), que ha estado un año viviendo en Dublín y sabe inglés, para que los traduzca”. A empresas y clientes así no les importa la calidad del resultado, solo les interesa que el trabajo esté hecho. Si no se molestan en redactar cartas comerciales decentemente (y eso que se supone que dan cierta imagen de la empresa), ¿crees que les interesan las buenas traducciones? Lo que quieren es que esto o aquello esté traducido, se entienda, aunque tenga errores. Ante situaciones así, casi prefiero que se tenga en cuenta la figura del traductor, aunque sea para (pagarle) mal, a que no se la tenga en cuenta en absoluto.

          Yo sí pienso que será el propio mercado el que filtre a los traductores (ya no hablo de buenos y malos). Uno no puede vivir eternamente cobrando 0,02 por palabra: o llevas un ritmo de trabajo insostenible para cubrir un volumen determinado (lo que se traduciría en que no tienes vida o en que tus traducciones son muy pobres porque no tienes tiempo para revisarlas) o tienes otro trabajo porque las traducciones son algo esporádico. En el primer caso, acabarás quemándote y cualquiera podría sustituírte; en el segundo, acabarás dejando la traducción como una afición, porque tu vida personal reclamará su espacio tarde o temprano.

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      • Ya te echaba yo de menos en el Blog :D

        Por desgracia no llueve a gusto de todos. Yo he puesto el ejemplo de los traductores/intérpretes judiciales porque lo he vivido en mis propias carnes, y me molestó mucho que gente tan inepta cobre y ocupe un sitio que podría ocupar un estudiante de TeI mucho más preparado y con muchísimas ganas de trabajar.
        También he visto estas cosas en traducción, donde han optado por un TRADUCTOR AUTOMÁTICO antes que por una persona, y claro por ahorrarse unas pelas pasa lo que pasa.
        Siento no estar muy activa con este debate pero tengo que terminar una tradu larguísima para la semana que viene y no tengo tiempo ni para respirar :S

        ¡Me da rabia que gente que ha estudiado TeI no haya tenido ni la más mínima oportunidad, por culpa del intrusismo u otras razones, de ejercer como traductor!

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  7. Ah, y otra cosa: ¿de verdad os preocupa que haya clientes que contraten los servicios de traductores amateur? Los clientes que racanean y prefieren ahorrarse dos duros recurriendo a un traductor mediocre antes que contratar a un profesional en condiciones que haga un buen trabajo, sencillamente no me interesan y me da igual que me los «quiten». La calidad y el trabajo bien hecho tienen su precio, más o menos alto, y los clientes que lo valoran están dispuestos a pagarlo.

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    • Gracias por tu aportación Isabel.

      La verdad no me había parado a pensar nunca en el mercado extranjero, ya que no he tenido oportunidad de trabajar con alguien de fuera.
      Al final me convenceréis que el Colegio no soluciona nada, aún así da mucha rabia ver gente inepta en puestos que podría ocupar un estudiante en prácticas de TeI y hacerlo mil veces mejor, o que la gente de a pie o las empresas que contraten los servicios de un “traductor” vayan a lo barato, en lugar de a lo profesional.

      Mil gracias por tu opinión, me ha gustado mucho :D

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      • Hola, Cristina:

        Me alegro de que te haya gustado. :-) A mí también me da rabia ver a gente incompetente (de cualquier sector) desempeñando un trabajo que podría hacer otra persona mucho más cualificada, y también detesto a los clientes chapuceros que miran la pela antes que la calidad, pero me temo que eso no son problemas que se solucionen con un colegio; de hecho, ni siquiera creo que tengan solución. El enchufismo y el chapucerismo han existido y existirán siempre.

        ¡Buen finde!
        Isabel

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  8. Joan

    Isabel, me encanta que esta vez estemos de acuerdo (a diferencia de cuando discutimos en tu blog sobre el tema de los intérpretes del Senado). Tu comentario es de una claridad y una contundencia desarmantes. Gracias también Cristina por la oportunidad de debatir sobre un tema que, aunque efectivamente ya resulta cansino a estas alturas, algo debe tener porque siempre despierta pasiones.

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    • Bueno, en la variedad (de opiniones) está el gusto. ¡No siempre se puede estar de acuerdo en todo! :-) Me alegro de que nuestras opiniones coincidan en el asunto del colegio.

      Tienes razón en que este tema, aunque cansino, siempre despierta pasiones. Es curioso que ahora que la tendencia es que desaparezcan los colegios (http://www.elpais.com/articulo/espana/Gobierno/planea/suprimir/algunos/colegios/profesionales/elpepuesp/20110117elpepunac_13/Tes), algunos traductores se empeñen en crear uno. Mención especial merece la siguiente frase del artículo que enlazo:

      «En diciembre, Zapatero pidió cinco años más para culminar todos estos cambios y ya habló de modernizar “instituciones laborales”, que han demostrado una “rigidez crónica”. En su discurso, habló de la intención del Ejecutivo de “introducir reformas que propicien la competencia y reduzcan el corporativismo en estructuras y servicios profesionales”. En 2008, la Comisión Nacional de la Competencia (CNC) instó a acabar con la colegiación obligada en determinadas profesiones por considerar que puede limitar la competencia y pidió que se redefinan las funciones de los colegios profesionales.»

      Saludos,
      Isabel

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  9. Diana

    Como recién licenciada en TeI el asunto un colegio para este sector es algo de lo que se ha venido hablando toda la carrera. Unos dicen que sí y otros que no, pero está claro que algo hay que hacer con la interpretación en los SS.PP. Sean personas tituladas o no, el estado español debería tener un organismo propio (y no una empresa subcontratada) para facilitar los servicios de intérpretes (jurados o no según el caso) cuando fuese necesario. Hay numerosos casos y ejemplos que se podrían citar (como EE.UU o Australia) donde, si no me equivoco, para ser intérprete, por ejemplo en un hospital, tienes que pasar un examen de acceso. Pienso que eso ya dejaría fuera a muchísimas personas que como está pasando ahora con Seprotec, dejan su currículum porque han hecho inglés dos años en la EOI y “saben un idioma”.

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  10. isma

    hola yo soy traductor e interprete en ibiza y vamos algunos que esyan trabajando aqui ni saben ni decir hola … o sea que no hay ninguna manera de contratar a gente profesional .. es algo horrible .. entonces porque tenemos tantos centros en todas partes del mundo ? cervantes es para crear un don de gente donde tu o yo lo vemos hablando el castellano como lo enseñamos !!

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    • Juan

      Isma, ellos no sabrán ni decir “hola”, pero tú, siendo traductor, no sabes escribir. ¿Dónde compraste el título?

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  11. Óscar

    ¿Quién regula lo de los colegios? ¿Por qué no se puede crear? ¿Se podría hacer presión para crear un colegio de traductores?

    Porque en este campo hay mucho intrusismo y creo que hay que decir BASTA. Hay gente muy buena que tiene la carrera, se ha esforzado para ello cuya plaza está ocupada por cualquiera que no la tiene, principalmente nativos o gente que sabe un idioma pero NO sabe traducir.

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  2. Pasado, presente y futuro de la traducción: enfoque profesional | Tradúceme sin límites - […] de traductores que regularice esta actividad y defienda los derechos que le competen (consulta este enlace si desconoces la finalidad de un colegio profesional). …

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